
LARGA VIDA
La vida media de un led es de 50.000 horas, siempre y cuando la luminaria esté debidamente diseñada para obtener el mejor rendimiento del LED, frente a las 1.000 de una lámpara incandescente, las 3.000 de una halógena o las 10.000 de un fluorescente.
Esta larga vida, además, no se ve afectada por el número de operaciones de apertura/cierre. Una fuente de luz ideal para zonas de paso esporádico (pasillos, aseos, ...).
Por otro lado, la robustez del led frente a la fragilidad de otras luces, le confiere más posibilidad de vida.
Y todo con un mantenimiento básico: una limpieza superficial es suficiente por tratarse de un conjunto óptica/lámpara prácticamente estanco.
Ventaja: Menos costes de mantenimiento, no deterioro de imagen en locales públicos, producto en exposición siempre bien iluminado y atractivo para facilitar la venta.
